Tema 4, 3º ESO: Nuestra fe está en el Dios amor

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NUESTRA FE ESTÁ EN EL DIOS AMOR TEMA 4

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NUESTRA FE ESTÁ EN EL DIOS AMOR

TEMA 4

ESQUEMA DE LA UNIDAD1. DE LA LEY NATURAL A LOS DIEZ MANDAMIENTOS.

- La Ley natural.- Los Diez Mandamientos.

2. DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS AL SERMON DE LA MONTAÑA.

- El seguimiento de Jesús.- El Sermón de la Montaña.

3. EL PRIMER MANDAMIENTO.- El amor de Dios.- Fe, esperanza y caridad.- La libertad del hombre.

4. EL SEGUNDO MANDAMIENTO.5. EL TERCER MANDAMIENTO.

- El sábado.- El domingo.

1. DE LA LEY NATURAL A LOS DIEZ MANDAMIENTOS.

La ley natural. Las leyes ayudan a proteger aquello que es bueno para las personas

y a evitar lo que las perjudica. En el fondo de nuestro corazón esta escrita una ley que nos señala lo que está bien y lo que esta mal.

Nuestra voluntad y nuestro entendimiento están claramente debilitados. A la voluntad le cuesta hacer el bien que le propone la inteligencia, y a la inteligencia le cuesta distinguir el bien del mal. Son las consecuencias del pecado original.

Los diez Mandamientos.

No son una coacción a la libertad o a la dignidad humana.

Garantizan que la vida de cada persona y de toda la sociedad sea digna de su condición humana, y no puramente animal.

No hay oposición entre los Mandamientos revelados y los principios que dicta la razón, ya que el autor de ambos es Dios mismo.

Para facilitar el conocimiento y el seguimiento de la Ley Natural, Dios, la ha formulado con palabras en los Diez Mandamientos que transmitió al pueblo de Israel.

Los tres primeros se refieren a nuestra relación con Dios; los siete restantes, a nuestra relación con el prójimo. Abarcan toda la vida del hombre, pues somos seres sociales y religiosos.

Los Diez Mandamientos

1. Amaras a Dios sobre todas las cosas.

2. No tomaras el nombre de Dios en vano.

3. Santificaras las fiestas.4. Honrarás a tu padre y a tu

madre.5. No matarás.6. No cometerás actos impuros.7. No robaras.8. No darás falso testimonio ni

mentiras.9. No consentirás pensamientos

ni deseos impuros.10. No codiciaras los bienes

ajenos.

Fotograma de la película «Los Diez mandamientos», de Cecil B. De Mille (1956)

2. DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS AL SERMON DE LA MONTAÑA

El seguimiento de Jesús.Se acercó un joven a Jesús y le dijo: Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le respondió: si quieres entrar en la vida eterna, guarda los Mandamientos. El joven le explicó que siempre había tratado de cumplirlos. Entonces, Jesús le propuso desprenderse de todo lo que tenía, y añadió: Luego ven y sígueme (Mt 19, 16-21)

El Sermón de la Montaña.

Jesús proclama las Bienaventuranzas, a continuación comenta los Mandamientos. No dice que lo antiguo ya no es valido, sino que Dios espera más de sus hijos. Jesús termina aquel discurso con estas palabras: Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt 43, 48).

Las Bienaventuranzas señalan el camino hacia esa plenitud del amor que es también plenitud de felicidad.

La Ley del Evangelio tiene por modelo a Jesús y se convierte en el mejor camino para hacer el bien, porque nos lo ha mostrado el mismo Dios hecho hombre.

Es una promesa

de felicidad.

LAS BIENAVENTURANZAS Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el

Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos porque ellos heredaran la Tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque

ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán

misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán ellos

llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de

ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados vosotros cuando os injurien y os persigan y os

calumnien de cualquier modo por mi causa (Mt 5, 3-11).

3. EL PRIMER MANDAMIENTO.

El amor de Dios Él se ha revelado y sabemos que todo es fruto de su amor por nosotros,

creados a su imagen y semejanza. Todopoderoso y Señor de todas las cosas, Dios debe ser siempre lo

primero en la vida de todo hombre y de toda mujer.Fe, esperanza y caridad.El primer mandamiento nos manda:

- Creer en Dios.- Esperar en él.- Amarlo por encima de todo.

Son la fuerza interior que Dios mismo nos infunde con la gracia para que podamos creer, esperar y amar a Dios sobre gracia para que podamos creer, esperar y amar a Dios sobre todas las cosas. Virtudes teologales porque se refieren directamente a Dios.

Fe, esperanza y caridad: nuestro deber es cultivarlas para que arraiguen en nuestra vida y se manifiesten en:

La libertad del hombre: el hombre es libre de corresponder al amor de Dios y confiar en él, o de alejarlo de su vida, con mayor o menor conciencia.Cuando el hombre pone toda su esperanza en bienes efímeros como: el dinero, el éxito social, la belleza, el bienestar, el poder, etc., y cuando busca en ellos la felicidad hasta desplazar a Dios del lugar que le corresponde, cae de algún modo en la idolatría.

la adoración,

la oración,

el ofrecimiento de sacrificios espirituales

el cumplimiento de los demás mandamientos

el amor al prójimo

Cuando no cree en Dios, el ser humano convierte realidades insignificantes en ídolos que lo rebajan, lo esclavizan y no llenan el afán de felicidad verdadera que solo se alcanza en Dios.

El rechazo de Dios:Se oponen a la fe en Dios:

El ateísmo: niega la existencia de Dios por una errónea exaltación de la autonomía del hombre.

El agnosticismo: sostiene que no se puede saber nada sobre Dios.

El indiferentismo: prescinde de él, como un ateísmo practico por autosuficiencia o comodidad.

El sacrilegio: es la profanación de personas o cosas sagradas, en especial, de la Eucaristía.

También se peca contra la fe al creer en:1. La superstición.2. Las prácticas esotéricas.3. La magia.4. El espiritismo.5. La adivinación.

Desviaciones del culto debido al Dios verdadero.

Las imágenes sagradasEl judaísmo y el islam prohíben las imágenes. Al igual que ellos, el cristianismo también considera que Dios es transcendente y que está por encima de cualquier realidad material. Sin embargo, cree que, en Cristo, Dios invisible se ha hecho visible. Por eso, el culto cristiano a las imágenes no se opone al primer mandamiento: no se adora un objeto material, sino que se venera a quien se representa en ellas: Cristo, la Virgen, los ángeles o los santos.

Pantocrátor románico de la Iglesia de San Clemente de Tahull

4. EL SEGUNDO MANDAMIENTO

Dios al manifestar su nombre, al darse a conocer, nos abre el acceso a él, nos permite relacionarnos con alguien, y no con una fuerza abstracta y misteriosa.

No tomaras el nombre de Dios en vano: se nos pide respeto y reverencia por Dios mismo y por todo lo santo, por todo lo que le ha sido consagrado: lugares, objetos, nombres, personas y, en especial, la Eucaristía.

Se falta el respeto al nombre de Dios al usarlo inconvenientemente:Cuando se pronuncia de forma irreverente o insultante. La blasfemia, por su misma naturaleza, es un pecado grave. Al pretender justificar un crimen apelando al nombre de Dios. Cuando se jura en falso, cuando se pone a Dios por testigo de algo que mentira, o no se cumple aquello que se ha prometido bajo juramento. El perjurio, es un pecado grave contra Dios, que es la verdad misma y siempre es fiel a sus promesas.

El nombre cristianoEl nombre es lo que hace única a cada persona. Es la respuesta a la pregunta: «¿Quién eres?». Por eso es importante tratar con respeto el nombre de cada persona y de su dignidad. Nuestro nombre también nos hace únicos ante Dios. Los padres cristianos suelen poner a sus hijos el nombre de un santo para que les sirva de modelo y para que interceda especialmente por ellos ante Dios.

María adorando a Cristo, de Antonio Allegri da Correggio. Siglo XVI. Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con- nosotros, (Mt1, 23).

4. EL TERCER MANDAMIENTOEl sábado.El descanso es una necesidad del ser humano, impedirlo sería tratarlo como un objeto o un animal. El tercer mandamiento dice santificaras las fiestas, facilita el cumplimiento del deber del descanso.

El Antiguo Testamento:

El pueblo de Israel aprendió a dedicar el sábado a Dios para celebrar las maravillas que había realizado con ellos.

Ese descanso semanal tenía un profundo significado: era un signo, un recordatorio, tanto de la Creación

como de la liberación de Egipto.

EL SABADO:

Séptimo día de la semana, era aquel en el que Dios descansó. El hombre creado a imagen y semejanza de Dios, también merecía descansar el séptimo día.

También traía a la memoria la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto. Fiesta de la liberación humana.

Jesús lo respetó, pero sin la rigidez que se había introducido en el judaísmo de su tiempo. Puso el sábado al servicio del hombre, y no al revés.

EL DOMINGO:

Primer día de la semana, día del Señor, por la Resurrección de

Cristo.

Aporta al sábado nuevos significados: La Resurrección de Cristo supone una nueva Creación y una nueva liberación que anuncia ya el descanso y la liberación eterna de Dios:1. Con el descanso dominical.2. La participación en la Eucaristía.3. La paz y la alegría de la fiesta, los cristianos reconocen el

amor de Dios y dan testimonio de él ante el mundo.

SINTESIS: EL AMOR A DIOS

LEY NATURALGrabada por Dios en nuestro corazón.Nos señala lo que está bien y lo que está mal.Es accesible mediante la razón.

LEY REVELADADios expresa en preceptos la Ley Natural y la lleva a su plenitud.Comprende el decálogo y las Bienaventuranzas.

LOS DIEZ MANDAMIENTOSDios se los reveló a Moisés en el monte Sinaí.Clarifican los principios de la Ley Natural.Permite que podamos distinguir sin error entre el bien y el mal moral.

LAS BIENAVENTURANZASReveladas por Cristo en el Sermón de la Montaña.Muestran que, para llegar al cielo, no basta con cumplir unos preceptos.El amor es lo que nos hace semejantes a Dios y es la fuente de la verdadera felicidad.

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

AMOR A DIOS AMOR AL PROJIMO

1º. Amaras a Dios sobre todas las cosasDios nos ama infinitamente y hemos de corresponderle con nuestro amor.Creer en Dios, esperar en Dios, amar a Dios.

2º. No tomaras el nombre de Dios en vano.Respeto por el nombre de Dios y por las cosas santas.

3º. Santificaras las fiestas.Necesidad del descanso para el cuerpo y el alma.El Domingo celebramos que Cristo ha resucitado.