EDUCACIÓN INTERCULTURAL CRÍTICA CONSTRUYENDO CAMINOS

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    16-Jan-2017
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  • 1

    EDUCACIN INTERCULTURAL CRTICA:

    Construyendo caminos

    La perspectiva intercultural viene conquistando

    en Amrica Latina especial relevancia, as

    como suscitando fuertes discusiones, en el

    mbito acadmico y de la sociedad en general,

    especialmente desde los aos 1990.

    Diferentes dimensiones poltica, tica, social,

    jurdica, epistemolgica y educacional son

    analizadas y objeto tanto de debates por

    actores de la sociedad civil, as como ocasin

    de desarrollo de investigaciones y otras

    iniciativas cursos, seminarios, congresos, etc.

    en el contexto universitario. Tambin ha

    estimulado la elaboracin de polticas pblicas

    que contemplan esta temtica.

    El presente trabajo se sita en este contexto e

    integra la investigacin que venimos

    desarrollando en los ltimos aos a travs del

    grupo de investigacin de Grupos de Estudios

    sobre el Cotidiano, Educacin y Cultura(s)

    (GECEC), sobre la gnesis histrica y

    problemtica actual de las relaciones entre

  • 2

    sociedad, interculturalidad y educacin en el

    continente. Con esta finalidad realizamos una

    amplia revisin bibliogrfica sobre educacin

    intercultural en Amrica Latina, particularmente

    en las ltimas dcadas, y entrevistas con

    expertos y militantes de movimientos sociales de

    diferentes procedencias, as como analizamos la

    incorporacin de la interculturalidad en las

    polticas educacionales de varios pases.

    El anlisis de los datos recogidos permiti

    identificar tensiones que atraviesan la discusin

    y las propuestas sobre educacin intercultural en

    el continente, que consideramos de especial

    relevancia.

    Presentar y discutir estas tensiones, bien como

    apuntar caminos de construccin de prcticas

    educativas interculturales constituye el foco del

    presente texto, estructurado en tres momentos:

    el primero presenta una breve sntesis de la

    evolucin histrica de la educacin intercultural

    en el continente y sus principales actores para,

  • 3

    en un segundo momento focalizar y discutir las

    principales tensiones presentes hoy en Amrica

    Latina en relacin a la educacin intercultural.

    Terminamos sealando algunos desafos que

    consideramos centrales para que la educacin

    intercultural fortalezca los procesos

    democrticos en el continente.

    Educacin intercultural en Amrica

    Latina: Un camino complejo y original

    Toda la produccin bibliogrfica analizada, as

    como las declaraciones de los/las

    entrevistados/as de diferentes pases, fueron

    unnimes en afirmar que el trmino

    interculturalidad aparece en Amrica Latina en

    el contexto educacional y, ms precisamente, con

    referencia a la educacin escolar indgena.

    Segundo Lpez Hurtado Quiroz (2007: 15),

    Mosonyi y Gonzlez, dos lingistas-antroplogos

    venezolanos fueron entre los primeros en definir

    el concepto de interculturalidad, en la primera

    mitad de los aos 1970, aplicndolo a la cuestin

  • 4

    educativa al describir sus experiencias con los

    indgenas arhuacos, de la regin del Ro Negro,

    en Venezuela.

    Teniendo presente la diversidad de trayectorias

    de la educacin escolar indgena en los

    diferentes pases y contextos, sin embargo, es

    posible afirmar que ella se desarroll en el

    continente en cuatro etapas fundamentales.

    La primera, del periodo colonial hasta las

    primeras dcadas del siglo XX, puede ser

    caracterizada por una violencia etnocntrica

    explcita de imposicin de la cultura hegemnica

    sobre las poblaciones indgenas. Eliminar al

    otro fue la tnica del periodo colonial. Sin

    embargo, desde las primeras dcadas del siglo

    XX, esa eliminacin se configura de otra forma:

    la asimilacin, base de la construccin de la

    homogeneidad requerida por los Estados

    nacionales modernos. En esta segunda etapa,

    surgieron las primeras escuelas bilinges para los

    pueblos indgenas. Por primera vez otras lenguas

  • 5

    adems de la oficial fueron introducidas en el

    espacio escolar. Pero, con raras excepciones,

    estas escuelas vean al bilingismo slo como una

    etapa de transicin necesaria: un modo para

    alfabetizar y civilizar ms fcilmente pueblos

    enteros. Esta concepcin del bilingismo va a

    influir fuertemente en las polticas educativas

    dirigidas a las comunidades indgenas en toda

    Amrica Latina hasta la dcada de 1970, cuando

    se inicia una tercera etapa de desarrollo de la

    educacin escolar indgena, desde las

    experiencias alternativas protagonizadas por

    liderazgos comunitarios, en asociacin con

    universidades y sectores progresistas de la

    Iglesia Catlica. En este nuevo periodo fueron

    producidos materiales didcticos alternativos y

    programas de educacin bilinge que, a pesar de

    seguir buscando una mejor integracin de los

    grupos a las sociedades nacionales, reconocan el

    derecho de esos pueblos de fortalecer y

    mantener su propia cultura. El bilingismo deja

    de ser visto solamente como un instrumento

  • 6

    civilizatorio para ser considerado de importancia

    fundamental para la continuidad de los propios

    grupos minoritarios. En la nueva configuracin, el

    bilingismo pasa a ser insertado en un discurso

    ms amplio, donde la perspectiva intercultural

    presiona el modelo escolar clsico e incluye en

    ste no slo diferentes lenguas, sino, sobre todo,

    diferentes culturas. A partir de los aos 1980,

    luchas indgenas antes aisladas, protagonizadas

    por cada etnia en particular, pasaron a ser unidas

    bajo una identidad comn indgena y a tener

    reconocimiento y espacio internacional. Lpez y

    Schira (2004) recuerdan que, tanto en pases con

    poblacin mayoritariamente indgena, como es el

    caso de Bolivia (aproximadamente 65%), como en

    aquellos con poblacin minoritaria, como es el

    caso de Brasil (0,3%), ha surgido, cada vez ms

    fuerte, una exigencia comn por escuelas

    coordinadas y administradas por profesores

    indgenas. La experiencia de escuelas

    interculturales indgenas desarrolladas en el

    continente incluy una nueva dimensin sobre la

  • 7

    idea misma de cultura en el espacio escolar.

    Diferentes lenguas fueron el paso inicial para la

    proposicin de un dilogo entre diferentes

    culturas.

    Adems de la educacin escolar indgena, otros

    grupos contribuyeron para la ampliacin de la

    discusin sobre las relaciones entre educacin e

    interculturalidad. Entre ellos podemos referir

    los movimientos negros latinoamericanos que, en

    general, son ignorados por la literatura sobre

    educacin intercultural en el continente. Sin

    embargo, en nuestra perspectiva, contribuyen de

    modo significativo para ampliar la concepcin de

    educacin intercultural.

    A pesar de que la realidad de los grupos y

    movimientos negros es muy heterognea y

    diferenciada en la regin, es posible afirmar que

    estos grupos fueron, en general, reducidos a una

    posicin de no-ciudadana hasta la mitad del siglo

    pasado. Se hace necesario recordar que el

    rgimen de esclavitud persisti en algunos

  • 8

    pases, como en Brasil, hasta finales del siglo

    XIX. Sin embargo, en diferentes naciones,

    fueron muchas las luchas de grupos

    afrodescendientes por condiciones de vida

    dignas y combate a la discriminacin y al racismo.

    Estos grupos se han caracterizado por la

    resistencia y por sus luchas contra el racismo en

    sus diferentes manifestaciones, desde las

    relaciones interpersonales al racismo

    estructural, as como por la afirmacin de

    derechos y plenitud de ciudadana, lo que supone

    reconocimiento de sus identidades culturales.

    En la perspectiva de la educacin intercultural,

    podemos sealar como contribuciones

    especialmente significativas: la denuncia de las

    diferentes manifestaciones de la discriminacin

    racial presentes en las sociedades

    latinoamericanas y el combate a la ideologa del

    mestizaje y de la democracia racial, que

    todava configuran los imaginarios sociales sobre

    las relaciones sociales y raciales mantenidas

    entre diferentes grupos presentes en las

  • 9

    sociedades latinoamericanas, caracterizndolos

    por la cordialidad. Se elimina, as, el conflicto,

    perpetundose estereotipos y prejuicios. Los

    movimientos negros organizados tambin han

    promovido lecturas alternativas del proceso

    histrico vivido y del rol de los negros en la

    formacin de los varios pases latinoamericanos.

    Demandas por reparaciones por parte de los

    Estados y de las sociedades, por medidas que

    orientadas a resarcir los afrodescendientes de

    los daos sufridos bajo el rgimen esclavo-crata,

    as como por polticas explcitas o tcitas de

    blanqueamiento de la poblacin. En lo que se

    relaciona a la educacin, incluyen polticas

    orientadas al ingreso, permanencia y suceso en la

    educacin escolar, valorizacin de las

    identidades culturales negras, incorporacin en

    los currculos escolares y en los materiales

    pedaggicos de componentes propios de las

    culturas negras, bien como sobre los procesos

    histricos de resistencia vividos por los grupos

    negros y sus contribuciones a la construccin

  • 10

    histrica de los diferentes pases. Otro

    elemento importante que viene siendo

    incorporado por varios pases son las polticas de

    accin afirmativa dirigidas a los

    afrodescendientes en diferentes mbitos de la

    sociedad, del mercado de trabajo a la enseanza

    superior. Estas propuestas cuestionan el

    discurso y las prcticas eurocntricas,

    homogeneizadoras y monoculturales de los

    procesos sociales y educativos y ponen en el

    escenario pblico cuestiones referidas a la

    construccin de relaciones tnico-raciales en los

    contextos latinoamericanos.

    Otra contribucin importante para el carcter

    particular del desarrollo de la educacin

    intercultural en el continente, tiene que ver con

    las experiencias de educacin popular realizadas

    a lo largo de toda Amrica Latina,

    particularmente desde los aos 1970. Como las

    anteriores, esa contribucin tambin se da en un

    universo heterogneo, con repercusiones

    diferenciadas en los diversos contextos. Estas

  • 11

    experiencias han privilegiado los mbitos de

    educacin no formal teniendo, sin embargo,

    principalmente desde el final de la dcada de

    1980 e inicios de 1990, ejercido impacto en las

    propuestas de renovacin de diversos sistemas

    escolares. Su principal contribucin en la

    perspectiva de este trabajo es la de afirmar la

    intrnseca articulacin entre procesos

    educativos y los conceptos socioculturales en los

    que estos se sitan, colocando as los universos

    culturales de los actores implicados en el centro

    de las acciones pedaggicas. En esta perspectiva

    la contribucin de Paulo Freire es fundamental.

    Un cuarto movimiento que promueve la

    importancia de la cuestin intercultural en el

    continente se relaciona al hecho de que, a lo largo

    de 1980 y 1990, un gran nmero de pases

    latinoamericanos reconocieran en sus

    constituciones el carcter multitnico,

    pluricultural y multilinge de sus sociedades.

    Como consecuencia, polticas pblicas en el rea

    educativa necesitaron contemplar las

  • 12

    diferencias culturales. En este sentido, las

    diferentes reformas en el rea de la educacin

    incorporan la perspectiva intercultural, sea como

    uno de los ejes articuladores de los currculos

    escolares, sea introduciendo cuestiones

    relativas a las diferencias culturales como temas

    transversales. Sin embargo, si esta ampliacin

    del concepto y de su impacto en las polticas

    pblicas puede ser visto como un significativo

    avance, no deja de estar permeado por fuertes

    ambigedades, pues esta incorporacin se da en

    el contexto de gobiernos comprometidos con la

    implementacin de polticas de carcter

    neoliberal, que asumen la lgica de la

    globalizacin hegemnica y la agenda de los

    principales organismos internacionales.

    Teniendo presente el proceso vivido por la

    educacin intercultural en el continente en su

    globalidad, podemos asumir con Lpez Hurtado

    Quiroz la siguiente sntesis de su recorrido de

    incorporacin en la agenda latinoamericana:

  • 13

    En estos treinta aos, desde que el trmino fue

    acuado en la regin, la aceptacin de la nocin

    transcendi el mbito de los programas y

    proyectos referidos a los indgenas y hoy un

    nmero importante de pases, de Mxico a la

    Tierra del Fuego, ven en ella una posibilidad de

    transformar tanto la sociedad en su conjunto

    como tambin los sistemas educativos

    nacionales, en el sentido de una articulacin ms

    democrtica de las diferentes sociedades y

    pueblos que integran un determinado pas. Desde

    este punto de vista, la interculturalidad supone

    ahora tambin apertura delante de las

    diferencias tnicas, culturales y lingsticas,

    aceptacin positiva de la diversidad, respeto

    mutuo, busca de consenso y, al mismo tiempo,

    reconocimiento y aceptacin del disenso, y en la

    actualidad, construccin de nuevos modos de

    relacin social y mayor democracia. (2007: 21-

    22)

  • 14

    Educacin intercultural en Amrica Latina:

    Tensiones actuales

    Una lectura crtica del proceso de estas ltimas

    dcadas permite afirmar que la perspectiva de la

    interculturalidad admite diferentes bsquedas y

    preocupaciones, tanto del punto de vista de la

    reflexin terica cuanto de iniciativas

    concretas, particularmente en el mbito de la

    educacin. Se trata de una problemtica

    compleja y traspasada por diferentes tensiones.

    Procuraremos analizar aquellas que

    consideramos fundamentales.

    Interculturalidad funcional vs.

    interculturalidad crtica

    La primera tensin que nos gustara destacar es

    con respecto a las relaciones entre

    interculturalidad y la dinmica de la sociedad en

    general. Muchos son los intentos de identificar

    diferentes concepciones de interculturalidad,

    explcita o implcitamente presentes en los

  • 15

    diversos discursos y/o prcticas. Destacamos la

    posicin de Fidel Tubino (2005), autor peruano

    que se ha dedicado a discutir la temtica que nos

    ocupa, por considerarla particularmente

    iluminadora. En su texto La Interculturalidad

    crtica como proyecto tico-poltico, diferencia

    dos perspectivas fundamentales: la

    interculturalidad funcional y la interculturalidad

    crtica. Parte de la afirmacin de que la

    creciente incorporacin de la interculturalidad

    en el discurso oficial de los Estados y organismos

    internacionales tiene por fundamento un enfoque

    que no cuestiona el modelo sociopoltico vigente

    en la mayor parte de los pases, marcado por la

    lgica neoliberal, no cuestiona las reglas del

    juego (2005: 3), afirma. En este sentido, la

    interculturalidad es asumida como estrategia

    para favorecer la cohesin social, asimilando los

    grupos socioculturales subordinados a la cultura

    hegemnica. Se trata de promover el dilogo y

    la tolerancia sin afectar las causas de la

    asimetra social y cultural actualmente vigentes

  • 16

    (2005: 5). Las relaciones de poder entre los

    diferentes grupos socioculturales no son puestas

    en cuestin. Siendo as, el interculturalidad

    funcional tiene por objetivo disminuir las reas

    de tensin y conflicto entre los diversos grupos

    y movimientos sociales que focalizan cuestiones

    socio-identitarias, sin afectar la estructura y las

    relaciones de poder vigentes. Sin embargo, poner

    estas relaciones en cuestin es exactamente el

    foco de la perspectiva de la interculturalidad

    crtica. Se trata de cuestionar las diferencias y

    desigualdades construidas a lo largo de la

    historia entre diferentes grupos socioculturales,

    tnico-raciales, de gnero, orientacin sexual,

    entre otros. Se parte de la afirmacin de que la

    interculturalidad apunta para la construccin de

    sociedades que asuman las diferencias como

    constitutivas de la democracia y sean capaces de

    construir relaciones nuevas, verdaderamente

    igualitarias entre los diferentes grupos

    socioculturales, lo que supone empoderar

  • 17

    aquellos que fueron histricamente considerados

    inferiores. Segn Tubino:

    La asimetra social y la discriminacin cultural

    hacen inviable el dilogo intercultural autntico.

    Por eso, no se debe de empezar por el dilogo y

    s por la pregunta por las condiciones del dilogo.

    O, dicindolo de modo ms preciso, es necesario

    exigir que el dilogo entre las culturas sea en

    primer lugar un dilogo sobre los factores

    econmicos, polticos, militares, etc., que

    condicionan actualmente el intercambio franco

    entre las culturas de la humanidad. Esta

    exigencia es hoy imprescindible para que no se

    caiga en la ideologa de un dilogo

    descontextualizado, que se limita a favorecer los

    intereses creados de la civilizacin dominante,

    no llevando en consideracin la asimetra de

    poder que reina hoy en el mundo. Para que el

    dilogo sea real, es necesario comenzar por

    visibilizar las causas del no-dilogo, lo que pasa

    necesariamente por un discurso de crtica social.

    (2005: 5)

  • 18

    La interculturalidad crtica quiere ser una

    propuesta tica y poltica orientada a la

    construccin de sociedades democrticas que

    articulen igualdad y reconocimiento de las

    diferencias culturales, bien como a proponer

    alternativas al carcter monocultural y

    occidentalizante dominante en la mayora de los

    pases del continente.

    Estas dos perspectivas se entrecruzan, se

    confrontan y algunas veces se articulan

    contradictoriamente en las diversas bsquedas,

    experiencias y propuestas que son desarrolladas

    en el continente. sta es la principal tensin

    presente en el debate sobre las relaciones entre

    interculturalidad y educacin hoy en Amrica

    Latina y atraviesa todas las dems.

    Interculturalidad para unos/unas vs.

    interculturalidad para todos/as

    En cuanto a la segunda tensin, sta se relaciona

    al propio origen de esta preocupacin en el

  • 19

    continente, la educacin escolar indgena. Es esta

    perspectiva, la educacin intercultural estaba

    dirigida exclusivamente a los grupos

    subalternizados, en general tnico-raciales,

    fundamentalmente indgenas y, con menor

    frecuencia, afroamericanos. Ellos son los otros,

    los diferentes que deben ser integrados en la

    sociedad nacional, en la ptica de la

    interculturalidad funcional.

    Sin embargo, particularmente desde la dcada

    de los 1990, se viene afirmando la posicin de que

    la interculturalidad debe de ser trabajada por

    todos los actores sociales, si realmente

    queremos que sea una caracterstica de la

    sociedad como un todo en su proceso de

    construccin democrtica. La perspectiva de la

    interculturalidad crtica acenta esta bsqueda

    e intenta trabajarla desde sus presupuestos.

    A pesar de que esta preocupacin ha sido

    enfatizada en los ltimos aos, tanto en la

    bibliografa analizada cuanto en las entrevistas

  • 20

    realizadas en diferentes pases, es recurrente la

    afirmacin de la resistencia social en relacin a

    esta cuestin, as como la dificultad de asumir la

    perspectiva intercultural en la educacin de

    todos/as los/as ciudadanos y ciudadanas.

    Esta problemtica fue abordada en las

    entrevistas que realizamos con expertos,

    especialmente en Per y Bolivia (Russo & Drelich,

    2009; Sacavino & Pedreira, 2009). Las causas

    apuntadas para la dificultad de asumir la

    educacin intercultural para todos/as fueron

    principalmente las siguientes: la existencia de un

    fuerte racismo en la sociedad, muchas veces

    encubierto por un discurso que defiende el

    mestizaje, que niega las diferencias culturales y

    ve como inadecuada toda introduccin de

    aspectos relativos a diferentes grupos

    socioculturales en el currculo escolar,

    afirmando que fragiliza la cultura comn y la

    cohesin social. Adems, segn varios

    entrevistados, el pensamiento colonial es todava

    dominante en la sociedad, lo que lleva a enfatizar

  • 21

    y considerar como superior la lgica occidental

    europea y estadounidense, y a la poca

    valorizacin de las culturas originarias y/o

    afroamericanas. Otra causa apuntada para la

    poca presencia de la perspectiva intercultural en

    las escuelas fue la ausencia de la profundizacin

    de esta temtica en los centros de formacin de

    profesores/as.

    Educacin intercultural vs. interculturalidad

    como proyecto poltico

    Esta tensin puede ser considerada como un

    despliegue de las cuestiones anteriormente

    planteadas. Si partimos de la afirmacin,

    unnimemente aceptada, de que la preocupacin

    con la interculturalidad nace en Amrica Latina

    en el contexto de la educacin y, concretamente,

    en el mbito de la educacin escolar indgena,

    existen posiciones que afirman ser ste su locus

    propio. Estas posiciones quieren reducir sus

    aportes a este campo. Cuando muchas pueden ser

    ampliadas para la educacin de otros grupos

  • 22

    diferenciados presentes en la sociedad. Se trata

    de una cuestin exclusivamente educativa y para

    algunos grupos, los otros, considerados

    diferentes, favoreciendo su insercin en el

    sistema escolar vigente. La educacin

    intercultural se limita a introducir algunos

    contenidos relativos a diferentes culturas, sin

    afectar el currculo como un todo, as como la

    considerada cultura comn y de los

    conocimientos y valores considerados

    universales. Una vez ms es asumida la

    perspectiva de la interculturalidad funcional.

    Sin embargo, otras posiciones, inspiradas en la

    interculturalidad crtica, defienden su

    incorporacin en diferentes mbitos de la

    sociedad: jurdico, de la salud, del medio

    ambiente, de la economa, de la produccin

    cultural y de la poltica. Adems, en el mbito

    educativo no reducen la interculturalidad a lo que

    podramos llamar un enfoque aditivo, ms bien

    procuran promover una transformacin

    curricular que afecte todos sus componentes,

  • 23

    cuestione la construccin de la llamada cultura

    comn y de los conocimientos y valores

    considerados universales. Preguntas como, en

    qu consiste y cmo es construida la cultura

    comn?, cules son los actores sociales que

    intervienen en esta construccin?, cmo se

    define lo que integra lo que consideramos como

    universal?; estn fuertemente presentes en

    esta perspectiva, que se orienta a repensar la

    epistemologa que preside las formulaciones

    curriculares vigentes en nuestras sociedades,

    provocando el dilogo entre diferentes

    cosmovisiones y saberes inherentes a los

    diversos grupos socioculturales. Adems,

    propone que la educacin intercultural se

    desarrolle en articulacin con la implementacin

    de prcticas interculturales en diferentes

    mbitos sociales.

    En esta perspectiva la interculturalidad se sita

    en un horizonte poltico de construccin de

    Estados no solamente pluriculturales y

    multilinges sino, para algunos, en la posibilidad

  • 24

    de avanzar hacia la construccin de Estados

    plurinacionales. sta es una cuestin

    controvertida que levanta muchas discusiones

    para las teoras polticas a las que estamos

    acostumbrados a tener como referencia, en

    general de origen europea. Es posible afirmar

    que una nueva concepcin de Estado, democracia

    y ciudadana est en gestacin en el continente,

    en la que la interculturalidad crtica constituye

    un elemento central.

    Interculturalidad vs. intraculturalidad

    En los ltimos aos, especialmente en algunos

    pases, est siendo discutida la nocin de

    intraculturalidad. En las entrevistas que

    realizamos con expertos bolivianos, estos as se

    refirieron a esta temtica (Sacavino & Pedreira,

    2009): se trata de un proceso de mirar la

    cultura y valorar lo que tenemos adentro:

    cultura, lengua, costumbres, tradiciones, leyes,

    etc., considerando que [] para poder

    reconocernos, para poder saber quines somos,

  • 25

    necesitamos aprender lo que nos han dado los

    abuelos. Y la intraculturalidad no resulta ser otra

    cosa que el aprendizaje al interior del grupo

    cultural donde yo me desarrollo. Los

    entrevistados atribuyeron el origen reciente del

    trmino a Felix Pazi, primer indgena en tornarse

    Ministro de Educacin en Bolivia, cuando alert

    el riesgo de la interculturalidad al asumir un

    carcter homogeneizador, ante el poder de la

    cultura dominante, de carcter occidental.

    El papel de la interculturalidad y las relaciones

    entre inter e intraculturalidad suscitan

    diferentes posiciones. Para unos la

    intraculturalidad, entendida como el

    fortalecimiento de la identidad propia de cada

    grupo, es considerada como una condicin para el

    desarrollo de procesos interculturales. Caso

    contrario, sta puede favorecer la debilitacin y

    diluir la propia identidad. Sin embargo, hay

    quienes alientan que el nfasis en la

    intraculturalidad puede favorecer el

    etnocentrismo y no estimular la apertura a los

  • 26

    otros. Tambin es mencionada la necesidad de

    tenerse una visin dinmica de la propia cultura,

    evitndose una perspectiva esencialista y

    ahistrica, cristalizadora de las tradiciones

    culturales. La relacin entre inter e

    intraculturalidad es vista por otros no como

    momentos sucesivos sino como un proceso

    interrelacionado. La interculturalidad debe

    favorecer a la conciencia de la propia identidad

    cultural que, en general, es dinamizada en el

    contraste con el Otro, el diferente. Se trata, por

    lo tanto, de procesos imbricados y

    entrecruzados. Es importante tambin tener

    presente el alerta de que para ser autntica la

    interculturalidad debe promover el dilogo en

    bases igualitarias, y esto no se debe dar como

    presupuesto y s ser favorecido por el mismo

    proceso intercultural, empoderndose los grupos

    que necesiten una mayor afirmacin de su

    identidad, para que la igualdad pueda ser

    construida y afirmada en la misma interaccin

    intercultural.

  • 27

    Reconocimiento vs. redistribucin

    En un conocido artculo titulado De la

    redistribucin al reconocimiento: dilemas de la

    justicia en la era pos-socialista, Nancy Fraser

    (2001) discute de modo provocativo las

    relaciones entre igualdad y reconocimiento de

    las diferencias. sta constituye la ltima tensin

    que queremos sealar en este trabajo. Vivimos en

    sociedades fuertemente marcadas por

    desigualdades socioeconmicas y por procesos

    de discriminacin y prejuicio. Esta es una

    realidad, con diversas configuraciones, en todos

    los pases del continente. En este sentido,

    algunos se preguntan si no ser la preocupacin

    con la interculturalidad una trampa que nos

    aleja de la cuestin radical del continente: la

    construccin de la igualdad social. Por otra parte,

    tambin podemos preguntarnos: es posible hoy

    desvincular las cuestiones de la desigualdad de

    las de la diferencia? La pobreza no est

    racializada, etnizada y generificada en el

    continente? La articulacin entre redistribucin

  • 28

    y reconocimiento desde la perspectiva de la

    interculturalidad crtica, es una exigencia de los

    tiempos actuales. Asumimos la perspectiva de

    Walsh cuando afirma:

    El concepto de interculturalidad es central a la

    (re)construccin de un pensamiento crtico-otro

    un pensamiento crtico de/desde otro modo

    precisamente por tres razones principales:

    primero porque est concebido y pensado, vivido

    y pensado desde la experiencia vivida de la

    colonialidad, es decir, desde el movimiento

    indgena;1 segundo, porque refleja un

    pensamiento no basado en los legados

    eurocntricos o de la modernidad, y tercero

    porque tiene su origen en el sur, dando as una

    vuelta a la geopoltica dominante del

    conocimiento que ha tenido su centro en el norte

    global. (2005a: 25)

    1 Reproducimos la nota introducida por la propia autora: Eso no es delimitar la

    proyeccin de la interculturalidad al movimiento indgena sino ms bien

    reconocer que ha sido este movimiento el que, en el contexto ecuatoriano, ha

    venido dando a la interculturalidad sentido especficamente ideolgico y poltico

    (Walsh 2005: 25).

  • 29

    Consideramos fundamental el desarrollo de una

    perspectiva intercultural que asuma la

    articulacin entre las dimensiones poltica, tica,

    educativa y epistemolgica, as como la

    articulacin entre redistribucin y

    reconocimiento.

    Educacin intercultural: Construyendo

    caminos

    En diferentes trabajos y pesquisas que

    realizamos hemos buscado identificar y

    enumerar algunos de los desafos que tenemos

    que enfrentar si queremos promover una

    educacin intercultural, crtica en la perspectiva

    que desarrollamos en las partes anteriores de

    este trabajo. Estos fueron agrupados en torno a

    determinados ncleos que consideramos

    fundamentales.

    El primero est relacionado a la necesidad de

    desconstruccin. Para la promocin de una

    educacin intercultural en esta perspectiva es

  • 30

    necesario penetrar en el universo de prejuicios y

    discriminaciones que impregna muchas veces

    con carcter difuso, fluido y sutil todas las

    relaciones sociales que configuran los contextos

    en los que vivimos. La naturalizacin es un

    componente que hace en gran parte invisible y

    especialmente compleja esa problemtica.

    Promover procesos de desnaturalizacin y

    explicitacin de la red de estereotipos y

    preconceptos que pueblan nuestros imaginarios

    individuales y sociales en relacin a los

    diferentes grupos socioculturales es un

    elemento fundamental sin el cual es imposible

    caminar. Otro aspecto imprescindible es

    cuestionar el carcter monocultural y el

    etnocentrismo que, explcita o implcitamente,

    estn presentes en la escuela, en las polticas

    educativas e impregnan los currculos escolares;

    supone preguntarnos por los criterios utilizados

    para seleccionar y justificar los contenidos

    escolares, as como desestabilizar la pretensa

    universalidad y neutralidad de los

  • 31

    conocimientos, valores y prcticas que

    configuran las acciones educativas.

    Un segundo ncleo de preocupaciones se

    relaciona a la articulacin entre igualdad y

    diferencia en el nivel de las polticas educativas,

    as como las prcticas pedaggicas. Esta

    preocupacin supone el reconocimiento y la

    valorizacin de las diferencias culturales, de los

    diversos saberes y prcticas y la afirmacin de

    su relacin con el derecho a la educacin de

    todos/as. Reconstruir lo que consideramos

    comn a todos y todas, garantizando que en l

    los diferentes sujetos socioculturales se

    reconozcan, asegurando as que la igualdad se

    explicite en las diferencias que son asumidas

    como referencia comn, rompiendo, de esa

    forma, con el carcter monocultural de la cultura

    escolar.

    En cuanto al tercer ncleo, ste se relaciona con

    el rescate de los procesos de construccin de las

    identidades socioculturales, tanto en el nivel

  • 32

    personal como colectivo. Un elemento

    fundamental en esta perspectiva son las

    historias de vida, tanto personales como

    colectivas, y que ellas puedan ser contadas,

    narradas, reconocidas, valorizadas como parte

    del proceso educacional. Es importante que se

    opere con un concepto dinmico e histrico de

    cultura, capaz de integrar las races histricas y

    las nuevas configuraciones, evitando una visin

    de las culturas como universos cerrados y en

    bsqueda del puro, del autntico y del

    genuino como una esencia preestablecida y un

    dado que no est en continuo movimiento. Este

    aspecto se relaciona tambin al reconocimiento y

    a la promocin del dilogo entre los diferentes

    saberes, conocimientos y prcticas de los

    diferentes grupos culturales.

    Un ltimo ncleo tiene como fundamental

    promover experiencias de interaccin

    sistemtica con los otros. Para sernos capaces

    de relativizar nuestra propia manera de

    situarnos ante el mundo y atribuirle sentido, es

  • 33

    necesario que experimentemos una intensa

    interaccin con diferentes modos de vivir y

    expresarse. No se trata de momentos puntuales,

    sino de la capacidad de desarrollar proyectos que

    supongan una dinmica sistemtica de dilogo y

    construccin conjunta entre diferentes

    personas y/o grupos de diversas procedencias

    sociales, tnicas, religiosas, culturales, etc.

    Exige tambin reconstruir la dinmica

    educacional. La educacin intercultural no puede

    ser reducida a algunas situaciones y/o

    actividades realizadas en momentos especficos

    ni enfocar su atencin exclusivamente en

    determinados grupos sociales. Se trata de un

    enfoque global que debe afectar a todos los

    actores y todas las dimensiones del proceso

    educativo, as como los diferentes mbitos en los

    que l se desarrolla. En lo que respeta a la

    escuela, afecta la seleccin curricular, la

    organizacin escolar, los lenguajes, las prcticas

    didcticas, las actividades extra-clase, el rol

  • 34

    del/de la profesor/a, la relacin con la

    comunidad, etc.

    Otro elemento de especial importancia se

    refiere a favorecer procesos de

    empoderamiento, principalmente orientados a

    los actores sociales que histricamente han

    tenido menos poder en la sociedad, es decir, han

    tenido menores posibilidades de influir en las

    decisiones y en los procesos colectivos. El

    empoderamiento empieza por libertar la

    posibilidad, el poder, la potencia que cada

    persona tiene para que ella pueda ser sujeto de

    su vida y actor social. El empoderamiento tiene

    tambin una dimensin colectiva, trabaja con

    grupos sociales minoritarios, discriminados,

    marginados, etc., favoreciendo su organizacin y

    su participacin activa en la sociedad civil. Las

    acciones afirmativas son estrategias orientadas

    al empoderamiento. Tanto las concebidas en el

    sentido restricto cuanto las que se sitan en un

    enfoque amplio, que desarrollan estrategias de

    fortalecimiento del poder de grupos marginados

  • 35

    para que estos puedan luchar por la igualdad de

    condiciones de vida en sociedades marcadas por

    mecanismos estructurales de desigualdad y

    discriminacin. stas tienen en el horizonte que

    promover transformaciones sociales. En este

    sentido, son necesarias para que se corrijan las

    marcas de la discriminacin construida a lo largo

    de la historia. Visan a mejores condiciones de

    vida para los grupos marginados, la superacin

    del racismo, de la discriminacin de gnero,

    tnica y cultural, as como de las desigualdades

    sociales. Otro aspecto fundamental es la

    formacin para una ciudadana abierta e

    interactiva, capaz de reconocer las asimetras de

    poder entre los diferentes grupos culturales, de

    trabajar los conflictos y promover relaciones

    solidarias.

    El desarrollo de una educacin intercultural en la

    perspectiva presentada en este texto es una

    cuestin compleja, traspasada por tensiones y

    desafos. Exige problematizar diferentes

    elementos del modo como hoy, en general,

  • 36

    concebimos nuestras prcticas educativas y

    sociales.

    Consideraciones finales

    El desarrollo de la educacin intercultural en

    Amrica Latina constituye un proceso complejo,

    plural y original. La problemtica de un mbito

    muy especfico, la educacin escolar indgena,

    fue amplindose para presentarse hoy

    ntimamente articulada con los diferentes

    proyectos de Estado y sociedad en disputa en los

    diversos pases del continente.

    Consideramos que el desafo fundamental est

    en vincular las propuestas de educacin

    intercultural a la perspectiva de la

    interculturalidad crtica. Se trata de una tarea

    compleja pues, en la mayora de los pases en los

    que la interculturalidad fue introducida en las

    polticas pblicas, en general y, especficamente

    en el mbito educacional, predomina el enfoque

    funcional y el abordaje aditivo, en muchos casos

    folclorizante, que se limita a introducir

  • 37

    componentes de las culturas de grupos sociales

    considerados diferentes, particularmente

    indgenas y afrodescendientes, en el currculo

    escolar.

    Para que esta cuestin sea trabajada es

    fundamental introducirla en la agenda del debate

    pblico de diferentes mbitos sociales. En el

    caso de la educacin, esta discusin todava est

    muy poco presente en las instituciones

    responsables por la formacin de educadores, lo

    que constituye un gran obstculo para su

    desarrollo. Sin embargo, existe una sensibilidad

    y una visibilizacin crecientes de las diferencias

    en las prcticas escolares y de la educacin no

    formal, muchas veces desde situaciones

    conflictivas, lo que permite afirmar que el

    debate sobre la educacin intercultural est

    llamado a afirmarse, sobretodo a travs de la

    polmica y de la confrontacin de posiciones, en

    las sociedades latinoamericanas.