88402061 Florez Alberto Desafios de La Transdisciplinariedad

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Desafos de latransdiseplnaredadAlbertoG.Flrez Malagn y Carmen Milln de Benavides-Editores-~ n s a rInstitutodeEstudios Socialesy Culturales PontificiaUniversidadavecianaReservados todos los derechosAlbertoFlrezMalagn, 2002 Carmen Milln de Benavidez, 2002 PontificiaUniversidad javeriana - InstitutoPensar, 2002Centro Editorial JaverianoCarrera 7 No 40-62 primer pisoBogotD.C.cultura LibreDirectoraSemaMarken FarkyCentroEdirorial javerianoCoordinacin editorialMaradelPilarLpez PatioAutoedicinAngela MaraEchavarra SilvaPoromecnicae impresinJavegrafDiseo de lacoleccinEsteban UcrsJuanEsteban DuquePrimera edicindiciembrede 2002Nmero de ejemplares 500ISBN: 958-683-558-8cultura LibreImpreso en BogotDiseo de portada:Esteban UcrosApartir de laobraMuchacho con casay muchacha conpdjaro deFriedensreich Hunderrwasser,Tabla de contenidoIntroduccinAlbertoG. Flrez Matagn- CarmenMilldnde BenavidesNicoleVigoda y CatalinaGonzdlez2La enseanaza de la teora clsica, con la inclusin de:mujeres tericas, biografa, historia y el entorno biofsicoLynnMcDonald20Lainterdisciplinariedad y los problemas socialesAlfimsoBarrero,SI32La verdad narrativa y la narrativa adecuada:la historia despus del posmodernismoNancyPartner46Enfoque subalterno e historia latinoamericana:nacin, subalternidad y escritura de lahistoria en el debate Mallon-BeverleyGuillermoBustos58Laliteratura de nuevo al centro:Abrir el archivoCarmenMilldnde Benavides82oiiLa mente indisciplinada:la imaginacin liberadaMyron Frankman96Formaciones intelectualesemergentes:posicionamiento de las universidadesylasculruras regionales en una era poscolonialRosalid Boyd106Disciplinas, trnasdisciplinas y el dilema holstico:Una reflexin desde latinoamricaAlbertoG. Flrez Malagn128Problematizar la interdisciplina: sobre la tentacin totalizanteRoberto A. Follari156Historicidad de los saberes, estudios culturales y transdisciplinariedad:Reflexiones desde Amrica LatinaSantiagoCastro-Gmez166Ms all de la historia del arte como disciplina: la cultura visual y elestudio de la visualidadMara del CarmenSuescnPozas188Lacrisis de las estructuras del conocimiento: hacia dnde vamos?RichardLee206ndice temtico216uiiLa guerra de las cienciasEl debatesobredelapermanencia delas disciplinascientficas ydesupertinenciapataeltrabajointelectual, es uno delosmslgidosyenriquecedoresdelmundoacadmicohasta el puntoque, alrededordeestatemtica, sehanconcentradobuenapartedelas preguntasmsrelevantessobrela produccindeconocimientoen el mundocontemporneo.El corazndeladisputaesladudafundamental acercadelaeficaciade unafragrnenracindisciplinar incontestable, lacual se construyenel mundoocci-dental, comoun referenteexcluyenteyparadigmticoparaelejerciciointelectualacadmico.La versinmspubliciradadedichadisputaes la llamada"guerra delas cien-cias" enlacual sehanrevividolasluchasde poder referentes aquinesdebenorientar las prcricas deuna verdaderacienciauniversal. Del ladodelos cientficosnarurales hansurgidosencillasdiatribas, que hanrenido ungranimpactopubli-citario, especialmentedespus del conocidoaffiireSokal, enel cual unfsiconeoyorquinopresenrun artculoinsulsoquems tardefuepublicadopor unaprestigiosa revista, muyconocida entre los"nuevos humanistas."Esta burla per-miriaSokal denunciarlasupuesra perversindelas prcticas, lainexistenciadeAlbertoG. FlrezMalagny CarmenMilIn deBenavidescontrolesdecalidad, lafaltadecientificidadycoherenciaintelectual ytodolodemsquel atribuyeallenguajeutilizadopotlosnuevosintelectuales.Aunqueel asuntonollegaba a atacar con justeza el corazn de la nueva produc-cinen las ciencias sociales y humanas, s revivila vieja disputa entre los modelospositivistaspara la produccin de ciencia "dura', enfrentadosa las prcticaslimtro-fes de las humanidades, que desconociendo los criterios de demarcacin de las ciencias"ciencias", recuperabansin tapujos losespacios de la metafsica, la tica, la esttica.la poltica ytodos los demsespaciosdel conocimiento, queloscientficos msortodoxoshabanlogrado exiliar desus prcticas deinvestigacin.La corrientequeanhoydefiendela propuestadelasciencias fsicas comomodelopara hacer ciencia social. se ali naturalmente a estas denuncias y se cons-tituyenunpoloen la guerrade las ciencias, omejor dicho. entre las ciencias; einsistienla pobreza paradigmtica delas cienciassociales, yensufracaso paraconstruir hasta la fecha. unas verdaderasprcticas cientficas. MarioBunge, unodelosmsconocidosexpositoresdeestas tendencias neoposirivisras, segua afir-mandoenrecientes escritos que:"todas las ciencias, ya sean naturales, sociales obiosociales, compartenunncleocomn: la lgica, la matemtica yciertas hip-tesisfilosficasacercadelanaturalezadel mundoysuestudiocientfico. Estemeollocomnpermitequehablemos decienciaengeneral, encontrasteconlaideologa oel arte, yquela discutamos racionalmente" (10).Enel otroextremodel debatese consolidaronlas propuestasposmodernistasconsu crtica fundamental a los metarrelatosdela modernidad. Aparecieronpro-puestas deconocimiento"situadas"y"poscoloniales", ysevinculunanuevaizquierdaintelectual (Rorry74), cuyocompromisopolticoesms explcito yexige una transformacin esencial de las aproximaciones disciplinares estructuradas,a partir deobjetosfragmentadosquenonecesatiamentedancuentadela comple-jidaddelas realidades, sobrelas quecada vez ms los cientficostoman partido.Enambosbandos, los lderes delosnuevosy viejos movimientos intelectualesa veces se asemejan a sectas. Unosyotros atraen sus seguidores yloscautivan enunaespecie dearrebatomstico, endondelos guresabundany dondeel mutuodesprecio, a vecesteidodeopciones"polticamentecorrectas", abunda.A pesar delas fuertes discusiones deladoy lado, los socilogos e historiadoresde la ciencia nos han recordado cmola ciencia ylas disciplinas noson cosas sinoprocesos abiertos, yqueenlaprcticade una"buenaciencia", lasfronterasdisciplinares noparecen haber sidoms que las excusas institucionales y gremialespara tener una puerta de entrada a unaprctica que afortunadamente. las superaensupretensinfundacional.Una vez adentro de la comunidadacadmica, las camisas de fuerza que a veces sesuponentanvivasy poderosas, nodisciplinan enabsoluto el oficio de los investiga-4Introduccindores, yapesardelosinteresesdelos administradoresacadmicos, los buenoscien-rficos, quelosonms porsucondicinindividual queporlosconrenidosdesuformacin, siguendinamizandosus oficiosconprcticasquenoestn dictadas porla organizacinadministrativay, otros aadirn:hegemnica, delossaberes. Elfuncionalismoarribuidoaldesarrollode lacienciapodrser ril paraasumir posi-ciones crticas radicales ymesinicas, peronocorresponde. necesariamente, a lascaractersticasdelas comunidadescientficas regionales y desus vectores crticos.Esro nos lleva adesplazaryaenfarizar el eje del anlisis desdeladiscusinepisremolgicafundamemadorade Occidenre, haciael remade lasprcricasaca-dmicas;y, al tiempo. a reconocera la cienciacomounprocesoabierto que)enunadesustransformaciones msimportantes, parecehaber superadolapreten-sinteleolgicadesusinicios.Aqu nospregunrarnossi los recientestrabajosconnfasis episremolgicoquecri-ticanla fragmenracindelas ciencias, enespecial el ya clsico informede la ComisinGulbenkian,han exageradoelreferenre del agoramienrodisciplinar, por lomenosensu desarrolloreciente. pues engeneral estas crticas se han hechoconreferencia a lasprimeras erapasfundacionalesdelas propuesras yejercicios disciplinares, peroame-nudoignorandolos desarrollos internosylaflexibilizacin recientedel ejerciciodisciplinar, y obviandoque la exisrencia decaminosentrelos viejos y los nuevosterri-torios se detecta confrecuenciaenlasprcticasacadmicasrecientes.Nosobra planrearla duda desi dicha Comisin,por ejemplo, tom .en cuentaono, los desarrollos y las prcticas disciplinares delas ciencias en Amrica Latina,quecomofrecuentementesereclamadesdelaregin) habrandesarrollado, sinnombrarlaas, unaprctica cercanaa la quehoyproclamanlosnuevos campos.rransdisciplinares, puntode llegadade lasreflexiones gulbenkianas.El puntode partidade nuestradiscusines, entonces, el encuentroenlasfronteras entreunatradicindisciplinar, quenoest necesariamente encerrada ensusmuros, ylosnuevoscampos rransdisciplinaresquetampocotienenquedecla-rarse intransigentementeantidisciplinares.El rema, adems, coincideenlaprctica conla peleadepoderesporladefensayporel araquealadisciplinariedadinsritucionalizada(seguimosdudandodequesta tenga una expresin en la prcticaacadmica por fuera del espacio institucional-gremial) consuscorrelatos, quesonlos viejosylosnuevosprogramasacadmicos.Las universidades, espacioprivilegiadodeestasprcticas, expresantodolos deta-llesdelacrisisdisciplinar: los programasdisciplinaresempiezanaperderterrenoantelosnuevos programas inrerdisciplinaresytransdisciplinares. Los estudiantesquecirculan por los saberestcnicosyhumanistasal mismotiempo. se distanciandeaquellosformados encurrculoscerradosyespecializados yempiezanacontrolarnuevosespacios depoder institucional;y el mercadolaboral paralos egresados delas5Alberto G. FlrezMalag6nyCarmenMillnde Benavidesuniversidadesenva sealesambiguas y genera unademandaquenose reduce a losespecialisrasdisciplinares, solicirando cada vez ms profesionalesconunaformacininregral (nointegradora),anms fuertequela disciplinar.El panoramaes todavapococlaro. Muchas propuestas revisionistas sehaninstirucionalizado, perolaresistenciaalcambioes implacable. Eldebatese pre-sentacon igual intensidad, aunqueconparticularidadeslocales, entodas lasuniversidades del mundo. Desdelas viejas tradiciones universitarias europeas, hastalas funcionales yacademicistasuniversidades norteamericanas, desdelas universi-dadescoloniales de Asia, hastalas hipercrticasdeLatinoamrica, el problemadelas disciplinas como referentes adecuados parael trabajo intelectual se presentacomounodelos puntosderupturaprxica ms importantesdelsiglo XXI.La crisis acadmica y la sociedad contemporneaTodaestaproblemtica va acompaadapor uncuestionamienrodelas esrruc-turas del aparato conceptual conelque nacenlas cienciassociales enlossiglosXVII y XVIII, elcual empieza aserlimitadopara entenderla sociedadglobalcaracterizada porel pluriperspectivismo y la multiculturalidad(Castroy Guardiolaxxxi). Se tratadequeel mundose hamostrado muchoms complejodeloquepretenda ser, y dichacomplejidadexige queaquellas formas conquese crea queeraposibleconoceral mundo, seanrevisadasprofundamenteyadecuadas alasactualesdemandasdela sociedadglobal.Nose tratadeabandonartodapretensindeunconocimientodela realidadsocial, sinodereconocerlas limitacionesqueexistenantedichapretensinylascontradicciones quepresenta cualquier universalismo. Superar el estadocentrismo,tener en cuenta la pluralidad de visionessin dejar de lado el objetivo de conocer y derealizarescalasde valores comunes, y reconocer la situacionalidad del mismo cienr-fico, son slo algunos de los muchos punros quehancomenzado a hacer parte de lanueva agenda de las ciencias sociales, y que posiblemenre conduzcan, noa unaban-donode la pretensin de lograr unconocimientoobjetivo de los fenmenos socialesni a una reduccin de la ciencia a unconjuntode visiones igualmente vlidas, sinoa nuevas formas dealcanzar unmayor gradodeobjetivdad crtica y polticamenteactiva, cuyo senridohadeser igualmenre renovado(Wallerstein 92).As, nuevamentepodrareafirmarse quela crisis est llamada apensarse enlosprocesos de produccin de conocimiento ysobretodo en lostipos deconocimiento;correspondindolea lasciencias sociales, precisamente por su inters, una reestructu-racincomorespuestayalternativaalas 'crisis' que sehangeneradodesde'conocimientos' desconrexmalizados e intolerantes de la multiplicidad de otros con losque se comparte unespacio y untiempo. Se podra decir que existe una crisis porque6Introduccinse havueltorelevante la mirada a las implicaciones polticas y ticas de la produccindel conocimientoy, enel caso delas ciencias sociales, por sus consecuencias enelmbitosocial. De all quese pienseenunconocimientoencrisis mientras noserespondaa la necesidad social de! mismopara pensar y dialogar, y se hace necesatio, asu vez, reflexionarpore! lugar desdedndese construyen----